Armas Historicas
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TANEGASHIMA E HIZADAI
Por:: José Ramón Galán
Talens
Siguiendo la línea de los artículos anteriores, con este pretendo el mismo fin, ayudar a los que empiezan y contrastar ideas con los ya veteranos en la practica del tiro con armas de mecha. Ya se que tal vez no sea la persona con mas experiencia en estas dos modalidades deportivas, pero por el fin que pretendo se que este breve articulo servirá a los menos experimentados. El motivo de incorporar fragmentos de mi diario de tiro es para que se pueda apreciar los detalles a los que doy importancia, tanto los positivos como los negativos.
Con este nombre se denominan las modalidades de Armas Históricas que se tiran con armas de mecha, anima lisa y que la define el actual reglamento del MLAIC como:
Las miras deben ser de época incluyendo las miras replicas de estilo de época.
El blanco al que se dispara, es el Francés de fusil militar a 200 metros, posición de pie y a la distancia de 50 metros.
Se efectúan 13 disparos en 30 minutos, descontándose los tres de peor resultado.
HIZADAI; Todo lo indicado para Tanegashima a excepción de que la posición de tiro es la de rodillas.
ANTECEDENTES HISTORICOS
Las armas de mecha tuvieron un papel muy importante en la historia, ya que fueron las que forzaron el cambio de la Edad Media hacia la modernidad y en cierta manera igualaron a plebeyos con señores.
Hasta ese momento los caballeros con sus pesadas armaduras sembraban el terror en los campos de batalla y en sus continuas razzias de castigo a los campesinos, pero con la llegada de la pólvora negra y más concretamente de los mosquetes de mecha, estos Caballeros intocables fueron heridos y derribados con facilidad por los pesados proyectiles que disparaban estas armas y una vez en el suelo, rematados con crueldad.
La Iglesia llegó a prohibir este tipo de armas (solo a los plebeyos) pero ya no se podía cambiar el curso de los acontecimientos y estas fueron perfeccionándose cada vez mas, sobre todo en cuanto al sistema de ignición de la carga.
Las primeras armas de este tipo se destinaron al uso militar, formándose las famosas compañías de Mosqueteros, que aunque la televisión y el cine nos los han mostrado como espadachines, estos debían su nombre al arma que usaban en la guerra, que no era otra que el mosquete y generalmente llevaban también una espada, pero como arma de apoyo para cuando se quedaban con el arma descargada o bien se quedaban sin munición (cargas).
Estas tropas estaban muy bien consideradas debido al complejo entrenamiento y preparación a que eran sometidas, en lenguaje actual serian las tropas de elite, por lo complicado de las operaciones de carga y disparo, que constaban de 21 ordenes.
En un primer momento (siglos XVI y XVII) su misión principal en el campo de batalla, fue detener las cargas de la caballería pesada, posteriormente la evolución y los cambios de planteamientos estratégicos de las guerras también cambiaron la utilidad de estas compañías.
Estas armas militares no eran muy precisas, y solo se podían usar con un mínimo de seguridad de dar en el blanco elegido hasta unos 50 metros pero generalmente se disparaba a blancos más cercanos. Los calibres más usuales variaban entre los 17 y los 22 milímetros.
La carga de un mosquete del siglo XVI y XVII, constaba de 12 gramos de pólvora que aunque era la de mejor calidad que se podía conseguir en la época, distaba mucho del rendimiento de las pólvoras negras actuales o del siglo pasado, un pedazo de estopa como taco y una bala de plomo puro subcalibrada para que entrase sin dificultad y luego atacada fuertemente. Finalmente se cebaba la cazoleta con polvorín (pólvora negra más fina) y se cerraba el cubrecazoletas para evitar disparos accidentales y ya solo restaba enganchar el extremo encendido de la mecha en el serpentín, apuntar y disparar.
En el siglo XVIII y primera mitad del XIX, las armas que predominaban fueron las de llave de pedernal, tanto las de cañón liso como las estriadas (rifled). En esta misma época se diseñaron en centroeuropa algunos fusiles de mecha de pequeño calibre (11-12 milímetros) como armas de precisión para el uso deportivo y la caza, pero no se difundieron mucho debido a que aunque eran más precisos que los de pedernal, tenían el inconveniente de la mecha encendida y de los disparos accidentales producidos por este motivo, sobre todo cuando hacía un poco de viento.
Al Japón llegaron estas armas en el siglo XVI, debido al comercio con los Portugueses, posteriormente y debido al cierre de relaciones y comercio internacionales, estas primigenias armas evolucionaron de una forma muy particular y con soluciones muy ingeniosas. Hay que tener en cuenta que en este país se pasó del los fusiles de mecha y anima lisa al cartucho metálico y cañón estriado, gracias al aperturismo político de mediados del siglo XIX.
Son armas inconfundibles, con una culata para el apoyo en mejilla, calibres entre los 10 y los 12 milímetros, cañón de acero y el resto de las guarniciones metálicas, incluidos los mecanismos de disparo y muelles, están fabricados con latón. Otro dato anecdótico es que no llevan ningún tipo de tornillo.
En los mosquetes japoneses se aprecia un aspecto delicado y con detalles de buen gusto por parte del fabricante, a diferencia de los mosquetes europeos de la época que eran toscos, tanto la madera como el cañón y las guarniciones. Tan solo en los que se fabricaban expresamente para altos dignatarios, se empleaban buenos materiales y buenos artesanos.
SOBRE LAS ARMAS 
En la década de los 80 se usaban para la practica de esta modalidad deportiva replicas del mosquete holandés del siglo XVI y XVII, estos mosquetes con un calibre de 18 milímetros aproximadamente y disparador de palanca por aproximación, carecían de la precisión necesaria debido a que estos dos aspectos (gran calibre y disparador lento), estaban agravados por el poco peso del arma.
En la misma época se utilizaban también las replicas del mosquete japonés, que se caracterizaba fundamentalmente por un calibre de entre 9-12 milímetros, disparador de bola muy afinado, serpentín de caída rápida y culata de apoyo en mejilla. Eran bastante precisos pero la caja carecía de la más mínima ventaja para el tiro deportivo, al menos si tenia que competir con otras armas distintas, como las que describo a continuación.
En la década de los 90 se empezaron a popularizar las replicas de mosquetes del siglo XVIII, más adaptados al tiro deportivo. Estas se caracterizan por cañón pesado y de pequeño calibre (en torno a los 11-12 milímetros), disparador al pelo con serpentín de caída rápida y caja de madera (llamada culata por algunos) con champiñón, elemento este muy útil para la correcta sujeción del arma. Estas armas apartaron totalmente tanto a las replicas del mosquete holandés como a las del japonés, por las importantes ventajas que tenían respecto de estos en cuanto al aspecto deportivo se refiere.
SOBRE LAS CARGAS
Aunque actualmente (2000) en las competiciones de alto nivel solo se usan replicas del mosquete centroeuropeo del siglo XVIII, voy a describir el arma y la carga que personalmente he usado en los tres tipos de armas diferentes antes aludidos.
Mosquete Holandés; Replica fabricada por AMR, de calibre 18.3 milímetros, disparador de palanca y serpentín de aproximación. Caja de madera hasta la boca con un refuerzo de hierro en la cantonera. El peso era de 3.8 Kilogramos con una longitud de 155 centímetros.
Usé distintos tipos de pólvora durante el tiempo que fue de mi propiedad (actualmente esta en el museo Dragut de Cullera), solo voy a describir la que mejores resultados me a dado:
75 grain de pólvora Portuguesa de 3F, 50 grain de sémola de trigo duro, calepino de algodón de 0.48 milímetros de espesor por 5 centímetros de diámetro muy mojado en liquido de calepinos Nº55 de BARBAROSSA y bola de plomo fundida con turquesa HENSEL de .678. Una vez cargado solo restaba cebar la cazoleta con polvorín PNF4 o Portuguesa de 4F, cerrar el cubrecazoletas, poner la mecha en el serpentín y prepararse para el disparo (también para recibir la coz, debido al fuerte retroceso).
Con esta carga, la velocidad media en boca es de 332 mts. La mejor marca que obtuve con este arma, en un concurso importante, fueron 91 puntos, aunque tal vez en algún entrenamiento consiguiera algún punto mas, creo que esta marca era su techo.
Debido a que el cañón era poco pesado y encima la madera le llegaba hasta la boca, según se iba calentando por efecto de los disparos, iba cambiando la zona de impacto, con lo que podías volverte loco tratando de averiguar si ese tiro a la izquierda era por fallo del tirador o si por el contrario era imputable al arma, lo que si que estaba asegurado era la diversión.
Mosquete Japonés; Cañón pesado de calibre 45 (11.5 milímetros), longitud del arma 110 centímetros y un peso de 4.6 Kilogramos.
La carga que mejor resultado me dio fue
50 grain de Portuguesa de 3F, 15 grain de sémola, calepino de algodón 0.31 milímetros de espesor y 33 milímetros de diámetro muy mojado en liquido para calepinos Nº55 y bola 451.
La velocidad medida en boca es de 435 mts y la mejor marca conseguida en entrenamiento fue de 89 puntos, ya que no concurse con ella nunca debido a que no conseguí adaptarme a este tipo de arma, tal vez por tener que apoyar la culata en mí mejilla y esto a mí cerebro no parecía gustarle demasiado.
Mosquete Centroeuropeo; Cañón sobredimensionado y muy pesado, caja de madera hasta la boca, doble disparador (disparador al pelo) y serpentín de caída rápida. La cantonera de la culata tiene una cierta curvatura para mejorar el ajuste al brazo. Longitud 142 centímetros y 8.2 Kilogramos de peso.
Fabricado por AMR, aunque lo hizo con tan mal gusto, que solo le considero como él que me lo facilitó, puesto que he tenido que trabajar mucho para conseguir que fuese un arma y no un objeto parecido a esta.
El cañón me llegó con profundas huellas de mecanizado (parecía que fuese estriado), es decir sin pulir el anima y la llave del serpentín jamas se ajustó a la caja. Cuando le reclamé, aceptó de mala gana pulir el cañón, pero de ajustar la llave nada porque según él la llave era artesanal y hecha en forja.
Por este mosquete pagué 120.000 pesetas de 1992 (en aquella época ya era caro). El ajuste de la llave lo hicimos entre Pepe Andreu y yo mismo pero nunca quedó bien del todo, porque el metal usado como placa de la llave es inadecuado o poco resistente y cuando disparas parte del fogonazo pasa entre la llave y el cañón quemando la madera de debajo y fogueando la llave (afecta a los muelles).
Con este mosquete he conseguido importantes marcas y nunca me ha desilusionado ninguno de los resultados con el obtenidos, siempre nos hemos llevado bien y es de las pocas armas que no me desprendería.
Tanegashima, es la modalidad que más me ha atraído desde que entré en el tiro con Armas Históricas y también es a la que más tiempo he dedicado y más pruebas he experimentado (cargas, bolas, calepinos, sémolas, tacos, mechas, velocidades y técnicas especificas de tiro).
He obtenido buenos resultados con varios tipos de pólvora, las mejores cargas por orden cronológico han sido las siguientes:
Los resultados que estoy obteniendo con ella son magníficos, pudiendo tirar Tanegashima he Hizadai seguidas, sin haber tenido que limpiar el cañón. Esto lo he conseguido por medio del calepino muy mojado que disuelve los residuos y los arrastra hasta la sémola que hace de taco para evitar que este exceso de liquido llegue a mojar la carga de pólvora, en cuyo caso cambiaría el comportamiento de la balística.
Con esta carga tiré en el reciente Campeonato de Europa de 1999 en la ciudad alemana de Pforzheim, del que paso a relatar mi diario de tiro.
DE MI DIARIO DE TIRO
CAMPEONATO DE EUROPA 1999 ALEMANIA
ENTRENAMIENTO
He realizado el entrenamiento oficial con 70 grain de Suiza nº2, 23 grain de sémola, calepinos de 0.38 muy mojados en liquido para calepinos Nº55 y bola 457.
He tirado con mucha serenidad, con los dos ojos abiertos y el diafragma de las gafas de tiro muy cerrado. Metiendo el dedo pulgar derecho, en el sitio destinado para ello ya que de esta forma se consigue una postura mas relajada de este brazo. En la cazoleta no ponía demasiado cebo y la mecha sobresalía del serpentín solamente un centímetro, con el fin de conseguir que la mecha incida siempre lo mas centrada posible sobre la cazoleta. El buen resultado obtenido, no lo achaco a los datos referidos anteriormente, sino que son consecuencia del buen estado físico y mental del momento, aunque los anoto como datos estadísticos que puedan servir en un futuro.
Antes de empezar la tirada he pasado por el ánima un trapo con el fin de secarla, el tiro de limpieza lo he tirado al blanco, siendo un 10. El resultado final ha sido 6-10s, 8-9s y 1-8. La tirada estaba ligeramente baja.
CONCURSO
A las 12.50 tiro TANEGASHIMA; empiezo con varios 10s altos y termino una tiraba bonita con 96 puntos y una honrosa 7ª plaza. Cabe destacar que he tirado con las gafas de tiro Champion con el filtro gris y con los dos ojos abiertos, poniendo en el lateral derecho de las gafas un trozo de papel para evitar el perder la concentración, aun así a partir del 8º disparo empiezo a tener problemas con el enfoque de los elementos de puntería. El resto del equipo era el usual de chaqueta, guante y botas de tiro SAUER.
HIZADAI a las 16.50 horas, tiro con la chaqueta abrochada solamente los dos botones superiores, muy bien al principio pero a media tirada empiezo a ver mal (se me desenfocan muy pronto los elementos de puntería) y solo consigo 94 puntos y el 16º puesto. Estoy muy satisfecho de ambos resultados por como se desarrollaron las tiradas y porque en todo momento tuve la tirada controlada y si no conseguí mas puntos fue porque humanamente no pude y no por defectuosa precisión del arma.
SOBRE EL EQUIPO NECESARIO
El equipo necesario he imprescindible para la practica de esta especialidad deportiva es:
En primer lugar una buena chaqueta de tiro y a ser posible que este hecha a medida.
En segundo lugar, unas buenas gafas de tiro para arma larga con diafragma y filtros. Al ser las miras abiertas, ayuda considerablemente al enfoque de los elementos de puntería el uso del diafragma y además los filtros evitaran que tengamos problemas con el exceso y defecto de luz en los distintos campos de tiro en los que concursemos. Aparte de todo esto el reglamento nos obliga al uso de gafas de protección, cumpliendo estas (gafas de tiro) ese segundo factor de protección.
En tercer lugar, un guante de tiro para la mano izquierda, tanto para evitar que transmitamos vibraciones al rifle, como para evitar quemarnos como consecuencia del fogonazo de la cazoleta en el momento del disparo.
SUGERENCIAS
El fabricante francés de las pólvoras PNF, recomienda como carga para los mosquetes de pequeño calibre (de 11 a 14 milímetros) entre 30 y 60 grain (entre 2 y 4 gramos) y para los de gran calibre (de 15 a 18 milímetros) entre 45 y 68 grain (de 3 a 4.5 gramos).
Como se puede comprobar mis cargas igualan o sobrepasan a las máximas facilitadas por el fabricante, esto es debido en primer lugar a que no hay ningún peligro en ello ya que estas armas pueden disparar con cargas muy fuertes siempre y cuando se ataque firmemente la bala, en segundo lugar porque al tener estas armas de cañón liso, la bala sale sin ningún tipo de estabilización, por lo que cuando más rápida enviemos la bala menos tiempo estará expuesta a las posibles turbulencias exteriores.
Algo que queda muy demostrado en las armas de cañón liso es que a mayor velocidad inicial mayor precisión.
Muy a tener en cuenta es deformar lo menos posible la bala, ya que su única ventaja aerodinámica está en su perfecta forma esférica.
Otro tema muy a tener en cuenta es el tamaño, espesor, composición y calidad de los calepinos, esto es debido a que en estas armas (centroeuropeos) las velocidades a las que sale el proyectil (mas de 500 mts) hacen que la fricción por rozamiento sea muy alta, llegando a romper algunos tipos de calepinos. También por las velocidades que se manejan es desaconsejable usar la bala forzada (sin calepino) porque a partir de los 330 mts el calor generado por la fricción bala-cañón afecta negativamente a los proyectiles de plomo puro.
Sobre las mechas hablaré en otro articulo, no obstante después de tantas pruebas he llegado a la conclusión de que si bien algunos tratamientos de estas mejoran su rendimiento, también es cierto que con una mecha de buen algodón sin tratar también se consiguen buenos resultados.
En mis inicios en esta disciplina me tuve que fabricar casi la totalidad de los componentes a excepción de la pólvora, porque cuando empecé y hasta hace muy poco no había ninguna empresa que se dedicase a la venta estos artículos (bolas, calepinos, mechas así como baquetas de carga) y he sufrido en mis carnes múltiples accidentes, sin consecuencias graves pero dolorosos algunos, afortunadamente en la actualidad ya se pueden obtener.
Mi mejor consejo tanto para los que empiecen como para los que quieran mejorar sus marcas, es que compren todos los componentes a una empresa de calidad contrastada, ya que así se asegura una calidad uniforme al mismo tiempo que evitamos los peligros de manejar substancias peligrosas como el plomo fundido y los acetatos para el tratamiento de las mechas.
Actualmente la firma BARBAROSSA me proporciona todos los componentes necesarios (bolas, calepinos, grasas, líquidos disolventes etc...) así como el material técnico (gafas de tiro, baquetas de carga etc...) e indumentaria (ropa interior, chaqueta, guantes y calzado, todo ello especial para la practica del tiro)
ACLARACION DE ALGUNAS PALABRAS USADAS
Con estas pequeñas aclaraciones doy por terminado el articulo, espero que os sea de alguna utilidad, no obstante si necesitáis de alguna aclaración u observación, hacerlo a través del correo electrónico que aparece en la WEB y con mucho gusto os la contestare lo mas rápidamente posible.